Retomando…
Revisando mi correo (uno de los 4 que tengo, y no se porque tantos) encuentro que tenia 5 comentarios sin aprobar.
Bueno… ya los aprobé, así que hasta pronto.
Mejor aprovecho y escribo algo para volver en 1.8 años más. Algunas cosas han sucedido en este lapso, buenas y malas.
En resumen: Sigo viva, tengo casi 30 (de regalo una entrada a black box para el concierto de Aerosmith en Noviembre acepto, sin devolución). Estoy trabajando en lo que nunca pense hacer en mi vida… ventas y, descubrí que no me desagrada tanto y pagan bien. Me di cuenta que el “palanqueo” (conseguir un trabajo a través de un amigo o lo que se le parezca) no va conmigo, ya que pusieron a prueba mi tolerancia, que de por si es limitada y, la amistad está primero. Falleció mi abuela y por la distancia no estuve presente. Supe lo que es sentir que te quieran de verdad, pero todo lo que empieza termina, para algunos es hasta que la muerte los separe, para otros hasta que la paciencia entre otros factores jueguen en contra.
En fin, espero retomar este espacio que a veces ayuda a expiar malos pensamientos y sobretodo… sin sentido
Hasta pronto amigo
No sé como expresar lo que siento, sólo sé que tenía planeado escribir aquí, en este espacio, unas letras que liberen la tristeza que siento. El viernes pasado, como todo fin de semana normal, yacía en mi casa, cenando con mi mamá cuando mi papá gritó para que fuéramos a ver una noticia que era transmitida en TC: mi amigo había sido asesinado la noche anterior.
Dejé todo lo que estaba haciendo, se llamó a los sitios de velación, ya tenía la ubicación y fui con mi mami, ella también lo conocía, es amiga de la madre de él… era mi amigo de la infancia.
Al llegar, tenía la convicción de que era un error, que lo que vi en la tv era mentira. Sin embargo, las personas conocidas en aquel lugar, quitaban toda duda… era cierto.
En menos de 30 minutos me quise ir, era demasiado tiempo para estar en una sala de velación, según mi criterio. Pero, tenía que cerciorarme, tenía que constatar que era el. Me acerqué junto con mi madre y no podía creerlo, mi amigo de la infancia, de barrio, compañero de innumerables tardes de juegos, padre de 2 hijos, hijo ejemplar, mi amigo…estaba muerto.
Su vida, sus sueños fueron arrebatados por la maldad imperante en esta sociedad puerca, que pone en una balanza la vida vs. un bien material. Pude haber sido yo quien estuviera en su lugar. Nadie me asegura que al salir todas las mañanas, después de darle un beso a mi mamá, yo vaya a regresar.
¿Cuánta gente tendrá que morir para implementar un sistema de seguridad que funcione?
Que Dios le de paz a la familia de mi amigo…
R.I.P “mamita” …así le decíamos
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