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Todo en exceso es malo…

Febrero 6, 2008

Sobre mi velador se encuentra un libro que aún no culmino de leer. Su título para mi es impactante: Mujeres que aman demasiado cuya autora es Robin Norwood. Es un libro de autoayuda que indica como cambiar nuestra manera de amar y dejar de sufrir.

Releí el prólogo y causó en mí la misma reacción que hace exactamente 5 meses atrás. He aquí una síntesis:

- Cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado

- Cuando la mayoría de nuestras conversaciones con amigas íntimas son acerca de él, de sus problemas, sus ideas, sus sentimientos, y cuando casi todas nuestras frases comienzan con “el…”, estamos amando demasiado.

- Cuando disculpamos su mal humor, su mal carácter, su indiferencia o sus desaires como problemas debidos a una niñez infeliz y tratamos de convertirnos en su psicoterapeuta, estamos amando demasiado.

- Cuando leemos un libro de autoayuda y subrayamos todos los pasajes que lo ayudarán a él, estamos amando demasiado.

- Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y características básicas, pero las soportamos con la idea de que, si tan sólo fuéramos lo suficientemente atractivas y cariñosas, él querría cambiar por nosotras, estamos amando demasiado.

- Cuando nuestra relación perjudica nuestro bienestar emocional e incluso, quizá, nuestra salud e integridad física, sin duda estamos amando demasiado

Llega a convertirse en una adicción, sí…en adicción a hombres inadecuados, desamorados o inaccesibles. Es una conducta autodestructiva que podría llevar a la muerte. No es amor sino obsesión. Se leerá irónico y a la vez se preguntarán ¿porqué una mujer puede permitir que le hagan daño?… ¿Cuál sería su respuesta a ello?

A las mujeres que aman demasiado les resulta interesante y hasta excitante el hecho de involucrarse sentimentalmente con un individuo a quien “proteger”. Ellos tienen mamá que los cuide y los termine de criar, sin embargo, se pretende suplir esa carencia de afecto a través del cariño que se les desee brindar.

Se sigue siempre el mismo patrón. Siempre se “busca” el mismo estereotipo, alguien a quien “ayudar”… hombres con problemas que se los hace nuestros y nos adjudicamos el calificativo de la “mamá de tarzán” … a este YO lo cambio y eso no sucederá jamás.

Nos resultan aburridos aquellos individuos galantes, caballeros o comúnmente catalogados como zanahorias. Los que no dicen malas palabras, los que odian el fútbol, los que no salen de juerga… los “aburridos”. Sin embargo, aquellos que acaparan miradas, son el centro de atracción y atención, los infieles, los viciosos, aquellos buenos para bailar reggaeton hasta abajo…esos son catalogados como “interesantes” y a ellos va dedicada la artillería más pesada.

Aquel “aburrido” que te llama todos los días a preguntarte como estás, el que te envía un zumbido en MSN y te dice: está preciosa tu foto, el que te pregunta por tus padres, el que te auxilia a fin de mes cuando te quedaste sin dinero para pagar una cuenta atrasada y no te cobra nunca… a aquel ni se lo toma en cuenta, se lo cataloga como amigo con derecho… pero con el único derecho a ayudarte cuando se lo pidas, a nada más.

Una mujer que ama demasiado no sabe amar. El admitirlo es un paso a la recuperación de un corazón destrozado cuyas heridas no han cicatrizado aún y quedaron perdigones incrustados que duelen cada vez que se respira.

Se aprende a decir NO. A realizar controles de calidad aunque se lea terrible pero, este planeta tiene superávit de aquellos estereotipos que andan en busca de una segunda mamá. La solución está en nuestras manos y con la ayuda de Dios, ya que es el único que te ama a pesar de todas las barbaridades que puedas cometer…hasta murió por nosotros…no hay prueba de amor y fidelidad más grande que la que él hizo.

Les recomiendo el libro. Hay historias impactantes y tan parecidas a las de muchas de nosotras que al leerlas pareciera que estuvieran leyendo parte de su propia vida.

En el capítulo 10 hay un verso que dice lo siguiente:

Si un individuo es capaz de amar productivamente,
También se ama a sí mismo;
Si sólo sabe amar a los demás,
No sabe amar en absoluto

Erich Fromm, El arte de amar.

Como diría Molotov: Más vale cholo, que mal acompañado

Gaturro representa aquella persona que sabiendo que vale la pena, se la deja ir. En este caso sería el catalogado como: Aburrido

4 comments

  1. Yo quiero ese libro..ya voy a anotar el tema pa comprarlo..bueno hay mucha verdad en todo eso y aun mas en no tener que ser madre de nadie porque eso a la larga hace daño, ¿quién entiende al amor verdad Vivi? todos sabemos lo malo que es amar demasiado a alguien y si embargo no encontramos la manera de evitarlo o simplemente nos aferramos a un amor.
    Pero bueno en eso consiste la vida, en amar, sufrir y volver a amar


  2. Volver a amar???? naaaaaa… ni de lejitos. No quiero pasar por eso otra vez. Así que mejor me quedo con Gaturro y le seré fiel…

    Gaturro!!!! olvídate de Agatha, ella no te conviene =)


  3. Uff! Soy una mujer que ama demasiado, esto es como ser alcoholica, hoy doy mi primer paso….
    Tengo toditas las características, aunque una vez una amiga me dijo que yo amaba demasiado.
    Hoy descague el libro y comienzo a sanar.
    Saludines desde Chilito


  4. Wua, al fin encontre esos parrafos dichos por una mujer y no por mi, alguien que parece que esta catalogado como “Aburrido”. Te has ganado un link en mi blog, je je

    Suerte


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